La capacidad de hacer un esfuerzo adicional por alcanzar una meta y el proceso de mejoramiento sostenido y equitativo de la calidad de vida de las personas, es lo que mueve a un individuo a emprender un sueño. El compromiso se traduce pues, en garantizar a la población, una calidad de vida digna a través del empleo, el respeto a sus derechos humanos, la democracia, la educación, la vivienda, la equidad de género, la salud y los servicios básicos, consiguiendo así el verdadero desarrollo de una sociedad. |